En este trabajo de abandonar el cigarrillo, todos somos amigos. Como soldados del mismo bando. Suena vulgar, a lugar común, pero es una verdad muy exacta. Hoy, simplemente aparezco para agradecerles a todos estos amigos de "Mi lucha contra el tabaco.. " su compañía, los méritos y buenos augurios que fui recibiendo en estos casi seis meses sin fumar. Una gran ayuda para mí, fumador de cuarenta cigarrillos diarios durante más de veinte años. Dejo este mensaje como devolución y prueba irrefutable de que es posible mantenerse en abstinencia. Que se sufre durante los primeros días, no hay duda alguna; que se lo extraña durante los primeros meses, por supuesto que así es. Pero luego, la ansiedad desaparece y uno empieza a comprender que se puede perfectamente ser feliz sin nicotina. Y que, en rigor, fui muy infeliz mientras fumaba, un gratuito atormentado, un gran tonto que se engañaba a sí mismo.
Sólo se trata de sobrellevar los primeros treinta o cuarenta días, mantenerse firme en la decisión, más allá del método que hallamos elegido. La luz tarda en aparecer, pero está y llega. Es como aprender un oficio nuevo: hay un tiempo obligado para hacerlo, pero se aprende siempre.
¡Muchos ánimos! A los que se mantienen y más todavía a quienes están comenzando a prepararse para la lucha. Y a sus órdenes, como siempre.
Robel