Día 27/03/2001
10:58:06
Ayer antes de acostarme cometí un error, del que voy a tratar de aprender. Me fumé un cigarrillo a escondidas.
Si no habéis probado esta medicación para dejar de fumar, no podéis comprender lo que se siente, me explico: parece que conforme avanzas en las tomas y van pasando los días tomándola, el sabor del tabaco es insufrible. Sabe tan exagerádamente mal, es tan desagradable, que decides seguir sin fumar, casi diría te sientes obligado.
Así que eso estoy haciendo pasar sin fumar. Los momentos peores son esos en los que siempre fumaba, después del café..., quizá lo mejor sea que no tome café en una buena temporada.
Aunque lo cierto es que fumaba a todas horas, por eso me debe estar costando tanto esfuerzo dejarlo, a pesar de las pastillas. Si no hubiera sido una fumadora compulsiva, todo sería más fácil. Las otras dos veces que lo dejé, como explico al principio de mi historia, no recuerdo que me costase tanto, pero no fumaba como ahora. Lo que si recuerdo de esas dos ocasiones es un aumento de peso de unos nueve kilos. Con esta medicación te auguran poco engorde.

