
Es curioso, pero me levanto por las mañanas y mi primer pensamiento, ya no es para el tabaco, me sorprende que pase parte del día sin acordarme de él. Estoy encantada, casi no lo hecho de menos, sólo en muy contadas ocasiones. ¿Qué si me fumaría alguno? sí ahora mismo, pero igual que me apetecería comer por ejemplo un poco de chocolate, pero si no lo tomo no pasa nada y si no fumo tampoco, ni tengo ansiedad, ni me va la vida en ello.
Creo por primera vez en todos estos años estoy libre de esta pesadilla que no me dejaba vivir. Espero seguir así. ´
ÁNIMO los que estais empezando que dejarlo es posible y si necesitais ayuda acudir a vuestro médico, hay maneras de hacerlo más fácil y por consiguiente asegurar el éxito.